2002
Como la Madre Mirra curó el mal genio del niño.
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Miami, 10 marzo, 2001
Mis Divinos Navegantes del Arca del Amor,
Permitamos que nuestros corazones estén juntos
Oremos juntos
Permitamos que nuestras mentes estén juntas
Oremos por los mismos resultados
Armonicemos nuestros corazones
Valoremos todas las cosas con igualdad
Permitamos que todas las cosas sean gloriosas
- Himno védico
Alegría y saludos para todos ustedes,
Me alegra escribirles, sabiendo que todos ustedes se han unido para nutrir nuestro pequeño bebé el “Arca del Amor” con su cuidado amor y alegría. Que siempre trabajemos juntos con humildad y desapego interior. En esa forma, siempre sentiremos que Dios y los gurus están haciendo todo este trabajo divino a través de nosotros, no un individuo en particular. Este es nuestro Kriya práctico: en cada kri (trabajo, actividad, acción), sentir que es ya (Dios, el poder del alma) que es el verdadero y único hacedor.
Por favor siempre mantengan una actitud muy espiritual en todas las reuniones y trabajo juntos, respetando la opinión de cada persona como una verdadera manifestación de lo Divino. Nuestro alcance de servicio es inmenso y solamente podemos lograrlo si todos permanecemos muy pequeños en nuestro interior (es decir libres del ego).
Como van las cosas yo estoy solamente en semi-reclusión aquí en Miami, lo que significa que Baba todavía quiere que yo trabaje en los libros, Arca del Amor, y en otros proyectos diferentes… en mi habitación. Así que estaremos en contacto y podremos continuar guiando el desarrollo del “Arca del Amor”, si Dios lo permite. De cuando en cuando les escribiré una carta con algunas sugerencias, oraciones, juegos, poemas, cantos e historias. Trataré de grabar un CD de los mantras y oraciones en Sánscrito y se las enviaré con las palabras y traducciones, para que ustedes puedan practicar juntos y después le enseñen algunas de ellas a los niños.
Aquí está la primera historia de hoy. Siéntense calmadamente en la fontanela y disfrútenla. Es sobre como enseñarle a un niño a controlar su ira”:
La Madre Mirra, es conocida también como la Madre Bondadosa del Ashram de Aurobindo, creció en Francia, donde tuvo muchas experiencias místicas. Después conoció a Sri Aurobindo y juntos guiaron numerosas almas hacia la Ultima Verdad.
En sus años de juventud, vivió en una pequeña ciudad del norte de Francia. Uno de sus vecinos era un niño que era tremendamente bullicioso y sufría de muy mal genio, siempre involucrado en peleas en el colegio. La Madre Bondadosa se sentó con él un día y le preguntó, “qué será mas difícil para un niño valiente como tú, dejar que tu puño se estrelle contra la cara de un amigo que te insulta o en ese momento mantener tu puño en su bolsillo?”
El niño le respondió, “Mantenerlo en mi bolsillo, por supuesto!”
La Madre continuó, “Y cual crees tú es más valiosa para un niño valiente como tú, hacer la más fácil o la más difícil?”
El niño se quedó callado por un momento. Finalmente, le dijo casi a regañadientes, “El más difícil, yo creo.”
Y la Madre Bondadosa naturalmente concluyó, “Bien entonces, tal vez tú podrías tratar de hacerlo la próxima vez que tengas una oportunidad.”
Algún tiempo después, el niño vino, muy excitado, a contarle que él había podido hacer “la cosa más difícil”. El le explicó que uno de sus compañeros de clase lo había golpeado en un momento de ira. Como este compañero de clase sabía que el niño siempre aprovechaba una oportunidad para pelear, él rápidamente se hizo hacia atrás y se preparó para defenderse. “Pero luego me recordé lo que usted me había dicho,” dijo el niño y yo me concentré en mantener mis manos en mi bolsillo y abrí mi puño. Yo quiero decirle, que eso fue más difícil de lo que yo pensé. Pero tan pronto pude hacerlo, yo sentí que la ira se iba. Yo solamente sentí pesar por mi amigo. Entonces yo saqué mi mano de mi bolsillo y se la extendí. Usted debería haber visto la cara que puso! El permaneció ahí por un buen rato, boquiabierto, sin palabras… Finalmente estrechó mi mano vigorosamente y dijo con gran pasión, “Ahora tú y yo somos amigos para siempre. Puedes pedirme cualquier cosa.”
El niño había aprendido como controlar su ira. Como lo ayudó la Madre Bondadosa? No predicándole, o dándole una enseñanza moralizadora, o avergonzándolo, o castigándolo. Simplemente haciendo un llamado a la más noble naturaleza del niño – su coraje y sentido de lo correcto.
Recuerda esto: solamente el respeto y el amor le permitirá a la gente cambiar, automáticamente. Siempre cree en sus más altos potenciales, en vez de mirar solamente a sus defectos.
Muchas gracias
Dios los bendiga a todos. Somos por siempre Uno con El.
Om shantih shantih shantih.
humilde,
Swami Sarveshwarananda |